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Álvaro Cobo, un ilustre cántabro

Álvaro Cobo, un ilustre cántabro

El sábado de madrugada falleció en Madrid, Álvaro Cobo Alonso, con 64 años. Una cruel enfermedad nos arrebató a Álvaro. Pertenecía a esa estirpe de cántabros anónimos, de gran valía humana y profesional. Economista y gran humanista, culto y generoso, era una delicia conversar con él de los más variados temas. Estuvo trabajando hasta última hora como cualificado funcionario en la Moncloa, en la Presidencia del Gobierno. Era querido y admirado por todos. Su templanza, fino sentido del humor y generosidad eran tres de sus virtudes que engrandecían su figura. Profundo investigador de la historia de nuestra tierruca, sabía transmitirnos esos conocimientos con una sencillez y erudición que nos cautivaba. La familia y sus amigos nos sentimos desolados y huérfanos por su desaparición y estoy seguro que deambulará por las estrellas, por la Osa Mayor y la Osa Menor y desde el firmamento, desde la atalaya celestial velará por todos nosotros para que sigamos por ese sendero de la ética y la virtud, que el siempre nos inculcó.

Álvaro Cobo, un ilustre cántabro