BORJA
Santander, 25 de octubre de 2008
El día que te fuiste, el sol acarició tu vida,
se abrieron las nubes para salir a tu encuentro
y la luz de las estrellas, te iluminaron
para que Dios te viera y te llevara a su lado.
Cada día es la esencia misma de la vida,
en nuestro leve transcurso, se encierran
todas nuestras realidades.
En la variedad de la existencia, gozamos del crecer,
con la gloria de la acción y con el esplandor
de la hermosura.
El día de ayer, ya es un sueño,
y el de mañana, es sólo una visión.
Pero un día bien empleado,
hace de cada ayer, un sueño de felicidad
y de cada mañana, una esperanza.
Borja, ésto es lo que tú querías con tu vida.
Hijo, tú estas siendo el ganador de esta batalla.
Estás tan cerca de nosotros, que percibimos tu sonrisa y tu alegría
y eso nos mantiene a todos, vivo tu recuerdo.
TU FAMILIA Y AMIGOS
Sólo es grande,
quién convierte la voz del viento en una canción aún más dulce, gracias a su propio amor.
HOY, día 25 de octubre, nos reuniremos a las OCHO de la tarde, en la parroquia Santa María de Pronillo.
Gracias