Falleció en Torrelavega de manera inesperada Jaime Villazón. Se nos fue de forma discreta casi sin darnos cuenta. Así era él un hombre serio y discreto. Volcado en su trabajo y en su familia, amigo de sus amigos. Viajero incansable y descubridor experimentado. Era de los hombres que hacían acogedora la farmacia; de las personas que disfrutaban de la vida y la compartían con los demás. No había museo, iglesia o monasterio que no conociera y siempre estaba dispuesto a ayudar y aconsejar sobre cualquier ruta, sendero o camino.
Estimado amigo no me dio tiempo a despedirme. Estoy seguro que ahora indagas en los caminos del cielo. Como siempre, cuando nosotros lleguemos tú ya lo conocerás todo. Tendremos entonces al mejor de los guías.
A tu familia, a tu mujer, a tu hija a los que no conozco personalmente pero si en innumerables fotos mi más sentido pésame.
Ha muerto un hombre bueno. Hasta pronto querido amigo.