María Antonio Diego Revuelta, funcionaria del Ministerio de Trabajo
Santander, 22 de septiembre de 2008
El pasado jueves, rodeada de su familia, María Aantonia Diego Revuelta falleció en el Hospital de Valdecilla, donde se encontraba ingresada como consecuencia del padecimiento de una cruel y traidora enfermedad, que a sus 63 años, le ha arrebatado su vida. Mientras luchó contra la enfermedad, siempre cuidada con mimo por su madre, sus cuatros hermanos y por Mercedes, demostró su gran entereza, lucidez y amor a la vida. A ella, que tenía un corazón cálido y tierno, como muy pocos no le gustaba usar eufemismos. Nos deja el ejemplo de su permanente disponibilidad, sus claras, lúcidas y comprometidas explicaciones sobre la ciencia jurídica especialmente en la materia laboral, sobre la sociedad y sobre la vida. La noticia de su fatal y prematuro desenlace ha producido un enorme sentimiento de pesar y de tristeza, no solamente a su familia, compañeros y personas más allegadas, sino a los innumerables amigos y conocidos que en Cantabria y fuera de nuestras fronteras apreciaban y valoraban a la extinta.
Tona Diego Revuelta había nacido en el año 1945 en el pueblo cántabro de Alceda. Era miembro de una familia numerosa montañesa muy querida y reconocida. Tras realizar sus primeros estudios en Santander, se desplazó a Madrid, donde realizó la carrera de Derecho en la Universidad Complutense. Tras su licenciatura, se presentó a las oposiciones obteniendo plaza como funcionaria del Estado, dedicó toda su vida profesional a las áreas laboral y administrativa. Fue jefa del Departamento de Extranjería en Madrid, secretaria general de la Dirección Provincial de Trabajo de Madrid. Prestó sus servicios en la Subdirección General de Recursos y Asesoría Jurídica del Ministerio de Sanidad y Consumo. Posteriormente en el Ministerio de Trabajo prestó sus servicios como subdirectora general de Personal de la Inspección de Trabajo y, finalmente, como subdirectora general de Programación y Actuación Administrativa de la Dirección General de Trabajo. También desarrolló su actividad profesional en diversos países latinoamericanos, donde pronunció conferencias, dirigió cursos de su especialidad e interNuestra paisana e inolvidable amiga Tona Diego Revuelta era una cristiana profunda y coherente, una verdadera enamorada de su "tierruca", por eso, cuando sus obligaciones se lo permitían, se trasladaba a su Cantabria del alma. Fue vocal de la Junta Directiva de la Casa de Cantabria en Madrid, durante varios años. Fue una persona atesorada de unas virtudes humanas notables e invaluables, una trabajadora incansable. Tenía un lema cual era pensar y trabajar mucho y ayudar, para conseguir la eficacia, imitando a aquel político inglés del siglo XVII Addisson Joseph. Quizás por eso y por otros muchos más motivos deja muchos amigos que la echaremos en falta y su recuerdo será perenne.
Su restos mortales descansan en el panteón familiar del cementerio de Alceda y los actos religiosos por el eterno descanso de su alma se oficiaron en la iglesia parroquial de aquel pueblo y en la iglesia de El Cristo de Santander, a cuyos actos asistieron numerosas personas, entre las que se encontraban compañeros suyos de Madrid y de Cantabria, que quisieron de esa forma dar su último adiós a una persona entrañable y difícil de olvidar.
Desde estas líneas testimoniamos nuestro más sentido pésame a su madre, doña Manuela Revuelta Gutiérrez; a sus hermanos, María Josefa, Manuela, Carmen y Antonio; hermanos políticos, sobrinos, primos, compañeros, Mercedes y demás familia.
Descanse en paz. FELICIANO VEGA