Nueve primaveras, nueve
Santander, 9 de agosto de 2009
Nueve primaveras hemos disfrutado de tu amor y tu cariño, de tu alegría y vitalidad. Nueve primaveras disfrutando de tu risa, tus juegos, de ti Andrea.
La vida quiso separamos, el destino quiso arrebatarte de nuestro lado, el señor te quiso con él. Nada pudimos hacer por cambiarlo, luchaste hasta el día que tus ojitos se cerraron.
Te fuiste de nuestro lado y te llevaste un pedazo de nuestro corazón.
Te marchaste, sí, pero sólo físicamente. Sigues aquí, en la casa, en tu pueblo, en tu colegio. Sigues con tu familia, con tus amigos. Te vemos en el sol, en la luna, en las estrellas cada noche. Te vemos junto a la cuna de Valeria, velando por ella, tú Andrea, su ángel de la guarda. El viento suena a tu risa, la brisa lleva tu aroma, la luz es el brillo de tus ojos.
Hoy hace un año que nos dejaste, un largo y duro año en el que no hemos dejado de pensar en ti ni un solo segundo pero sabemos que desde ahí, donde estas, nos miras, que ríes con nuestras alegrías, que lloras con nuestras penas. Nos animas, nos ayudas, nos das fuerza.
Ya que nosotros no podemos cambiarlo y tu tampoco, te pedimos que desde esa nube que tu has escogido, seguro que la más bonita del cielo, nos sigas transmitiendo tu fuerza y coraje para seguir caminando y esquivando esos obstáculos con los que nos encontramos a lo largo de la vida.
Te queremos y te echamos de menos Andrea.