Angel Hernández Morales, arquitecto
Torrelavega, 25 de junio de 2008
A punto de cumplir 97 años ha muerto en Santander el reconocido arquitecto Ángel Hernández Morales, a quien recientemente le fue concedido el premio ARQAno, convocado conjuntamente por los Colegios Oficiales de Arquitectos de Asturias, Cantabria, Castilla y León Este y Galicia y León. El premio sirvió de reconocimiento público al trabajo de este fecundo arquitecto, que han dejado una amplia huella en Cantabria, donde desarrolló una dilata vida profesional y donde deja grandes muestras de su genio creador, edificios que quedan para el recuerdo de generaciones de cántabros. Desde su cargo en la Diputación de Santander desde 1944, Hernández Morales participó en la construcción de numerosas dotaciones en pequeños núcleos de la región, consultorios rurales y casas de cultura, el teleférico de Fuente Dé, la ordenación de la estación de esquí en Brañavieja, el Centro de Inseminación Artificial en Torrelavega y la Granja Experimental en el Abra del Pas.
Hasta 1985, simultaneó su trabajo para la Administración con el ejercicio libre profesional. Entre sus numerosas obras destacan: en los años 40 el Hogar Cántabro, el edificio de viviendas y locales en la Plaza del Príncipe de Santander; en los años 50, la reforma del Paraninfo de la Magdalena, la Escuela de Aprendices, la vivienda de Maurice Depasse, en la calle Pérez Galdós de Santander, la reforma del edificio de la Diputación, la Casa de Cultura anexa a la Biblioteca de Menéndez Pelayo y los primeros edificios en la Universidad de Las Llamas.
En los años 60, la continuación de los edificios universitarios, el aeropuerto de Santander, el edificio de viviendas y cine Capitol en la calle San Fernando de Santander, los edificios de Fuente Dé y Brañavieja, la iglesia de Espinama, la Escuela Civil de la Marina, el Centro de Formación Profesional de Torrelavega y la nave Sotoliva. En los años 70, el Museo de Altamira, los Talleres de Electra de Viesgo en Raos y la Residencia de Prevención y Rehabilitación de la Mutua Montañesa, en colaboración con Emilio de la Torriente. Y en los años 80 la Escuela de Náutica. Escribió numerosos libros y publicaciones sobre urbanismo y patrimonio y un interesante trabajo sobre hórreos y chamboretos en Liébana, sin publicar.
Hernández Morales nació el 8 de agosto de 1911 en Jaraiz de la Vera (Cáceres). Estudió Arquitectura en la Escuela de Madrid, recibiendo una sólida formación, teniendo como profesores entre otros a Fernando García Mercadal, Luis Blanco Soler y Leopoldo Torres Balbás. Se tituló en 1940, doctorándose en 1959. En el mismo año 1940 obtuvo, en concurso nacional, la plaza de arquitecto municipal en el Ayuntamiento de Huelva, cargo que desempeñó hasta 1944, realizando sus primeras obras: un puente, dos fuentes ornamentales, la apertura de una de las avenidas principales de la ciudad, la estación de autobuses....
En esos años participa en varios concursos de ámbito nacional, obteniendo diversos galardones. En 1940, el primer premio en el Concurso de Propuestas de Cuarteles, promovido por Regiones Devastadas, y otro primer premio en el concurso del Instituto de Higiene en Ávila, en colaboración con Luis Cabrera Sánchez. En 1941 obtiene el primer premio en el Concurso del Establecimiento Psiquiátrico de Lérida, en colaboración con el mismo Luis Cabrera y el profesor de la Facultad de Cádiz, Eduardo Gija Morales. También obtiene un accésit en el concurso para el Hospital de Oviedo, en colaboración con el mismo compañero.
Posteriormente, en sendos concursos nacionales, obtiene en 1943 la plaza de arquitecto municipal de Sevilla, renunciando voluntariamente, y en 1944 gana la de arquitecto de la entonces denominada Diputación Provincial de Santander, cargo que desempeña hasta su jubilación en 1981. J. C. F.-G