Casilda de Silva y Fernández de Henestrosa, marquesa de Santa Cruz, in memoriam
Madrid, 8 de enero de 2008
Fue presidenta de la Cruz Roja Española donde desarrolló una gran labor
Ayer falleció en Madrid doña Casilda de Silva y Fernández de Henestrosa Carvajal-Vargas y Salabert, marquesa de Santa Cruz, duquesa de Santo Mauro,marquesa de Villasor, condesa de Castillejo y de San Martín de Hoyos y Grande de España.
Aristócrata sensible y generosa se volcó en numerosas obras sociales; así contribuyó enormemente a la modernización de Cruz Roja Española destacando el desarrollo del Servicio de Trabajo Social, Refugiados y Voluntariado. También cedió, por un simbólico alquiler de una peseta al año, el Palacio del Marqués de Santa Cruz en Viso del Marqués (Ciudad Real), único palacio renacentista que se conserva en toda España, como sede del Archivo General de la Marina.
Doña Casilda de Silva estaba en posesión de la Gran Cruz delMérito Naval y de la Orden de Beneficencia, del Lazo de Dama de la Orden de Isabel la Católica y de la medalla Henry Davison, la más alta distinción de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y la Media Luna Roja, y de la Estrella Polar de Suecia.
Nacida en Madrid el 3 de abril de 1914, era hija de don Mariano de Silva y Carvajal-Vargas, XIIImarqués de Santa Cruz de Mudela, Xmarqués de Villasor, XI marqués del Viso, dos veces Grande de España, caballero del Hábito de Santiago, Gran Cruz de Carlos III, Gentilhombre de Cámara de Su Majestad, senador del Reino, subsecretario de la Presidencia, vicepresidente del Senado y maestrante de la Real de Valencia, y de doña Casilda Fernández de Henestrosa y Salabert, duquesa de Santo Mauro, Grande de España, dama de Su Majestad la Reina y de la Banda de María Luisa.
Doña Casilda de Silva era nieta por línea paterna de don Álvaro de Silva y Fernández de Córdova, XII marqués de Santa Cruz de Mudela y X del Viso, Grande de España, teniente de Navío de la Real Armada, diputado y Gentil hombre de Cámara, con ejercicio y servidumbre, y de doña María Luisa de Carvajal-Vargas y Dávalos, cuartos duques de SanCarlos.
Por línea materna fue nieta de don Mariano Fernandez de Henestrosa y Mioño, duque de Santo Mauro, Grande de España, y de doña Casilda de Salabert y Arteaga, condesa de Ofalia.
Doña Casilda de Silva y Fernández de Henestrosa contrajo matrimonio el 26 de diciembre de 1942 con don José Fernández Villaverde y Roca de Togores, marqués de Pozo Rubio, Grande de España, Embajador de España y consejero permanente de Estado, miembro de la Universidad de Oxford, subsecretario de Asuntos Exteriores, Gran Cruz y Caballero de la Orden de Carlos III, GranCruz de la Orden de Isabel la Católica, de la del Mérito Naval, del Mérito Civil y de Cisneros y caballero de la Orden de Calatrava, que falleció el 15 de junio de 1988 y con el que tuvo cuatro hijos: don Álvaro Fernández Villaverde y Silva, duque de San Carlos; doña Casilda, condesa de Carvajal; don José Carlos, conde de Estradas, y don Rafael, marqués de Arcicóllar.
Destaca la labor de la marquesa de Santa Cruz como presidenta de Cruz Roja Española a la que llegó tras una intensa labor como voluntaria en el Hospital Central y en el Servicio de Geriatría. Durante su mandato la institución desarrolló una gran proyección internacional que se plasmó en el impulso otorgado al Programa de Desarrollo para Iberoamérica, en importantes contribuciones a los terremotos de Nicaragua (1976) y Anatolia Oriental (1977) o el Conflicto de Líbano y a la Media Luna Marroquí. Sugestión fue reconocida en el XXIV Consejo de Gobernadores de la Liga celebrado en Budapest en 1977, eligiéndola como vicepresidenta de la misma, siendo la primera vez, después de un siglo desde su constitución, que un miembro de CRE ocupaba un cargo internacional.